CAMPO DE CARABOBO

 Batalla de Carabobo en Venezuela

A unos 30 kilómetros al Suroeste de Valencia, se encuentra el Campo de Carabobo, lugar donde se realizó la Batalla de Carabobo, que selló la Independencia de Venezuela el 24 de junio de 1821 estuvo dirigida por Simon Bolivar, acompañado de Jose Antonio Paez, Ambrosio Plaza y Antonio Jose de Sucre, quienes estuvieron a cargo de las diferentes legiones que lucharon en el campo de carabobo en ese heroico dia. El campo de carabobo resulta una de las mas resaltantes opciones que podemos visitar, si contamos con la posibilidad de viajar durante el fin de semana, pues durante la semana permanece cerrado al publico en general.

Numerosos árboles y amplios jardines caracterizan el campo de carabobo, lugar en cuyo centro resalta una amplia avenida, la cual es utilizada durante las fechas patrias para la realización de vistosos desfiles militares, especialemente el que se hace para recordar la batalla de carabobo. Sin embargo niños y jóvenes la utilizan también como una segura pista de patinaje el resto del año.

Al final de la misma se encuentra un grupo de dieciséis bustos de bronce alineados, a cada lado, representativos de los más resaltantes hombres quienes integraron el ejército de Simon Bolivar.El espacio donde se ubica el grupo de bustos alineados a cada lado fue bautizado bajo el nombre de Avenida de los Héroes.

Al final de la Avenida de los Héroes se encuentra un espectacular e imponente arco, este recibe el nombre de Arco del Triunfo. El Arco del triunfo del campo de carabobo fue inaugurado el 24 de junio de 1921, para conmemorar los 100 años de la Batalla de Carabobo a fin de ofrecerlo como homenaje a la memoria del Libertador Simon Bolivar y de los heroes que lo acompañaron.

Alejandro Chataing y Richard Razetti hicieron los planos de la obra, mientras que Manuel Vicente Hernández y Ricardo Razetti se encargaron de la construcción. Los motivos ornamentales, aproximadamente 200, fueron creación del escultor Lorenzo González y Pedro María Basalo.

La estructura está conformada por dos columnas de 28 metros de altura unidas por un arco, que descansa sobre cuatro cariátides de 5 metros de elevación. En la parte superior luce dos esfinges una del Libertador Simón Bolívar y otra del General José Antonio Páez; en el centro está un busto elaborado por el artista venezolano Pedro Basalo que simboliza la República; y en la parte inferior hay relieves que representan a dichos patriotas en plena batalla, y las alegorías de la paz y el trabajo con las fechas 1821 y 1921.


Vegetacion parque nacional Campo de Carabobo
Aveida los heroes del parque nacional Campo de Carabobo

Debajo del arco, se encuentra la tumba del soldado desconocido, la cual está custodiada por dos soldados inmóviles, con trajes de la época. Cada dos horas (en las horas pares), se realiza el cambio de guardia, un espectáculo siempre interesante. El cambio de guardia es realizada cada dos horas y el mismo se convierte en un acto interesante y esperado por algunos. En cuanto a la obra, vale destacar que no se ha podido determinar su autoría y que se encuentra conformada por una tumba de seis pilastras, en mármol gris, en la cual reposan los restos de un soldado venezolano quien muriera en la batalla de Ayacucho, en Perú.

Y después del arco, completamente al fondo, hay un gran monumento, denominado el "altar de la patria". Esta obra fue eregida por ordenes del general Gómez, en 1929. El objetivo de esta invaluable pieza es honrar la memoria de El Libertador, Simón Bolívar, llegada la fecha del primer centenario de su muerte. La misma es original del escultor español Antonio Rodríguez del Villar. En la cima de este monumento se encuentra la estatua de Simón Bolívar, el vencedor de Carabobo. Del lado izquierdo se encuentran el general en jefe, Santiago Mariño y el general de división, José Antonio Páez. Del lado derecho, el general Manuel Cedeño y el coronel Ambrosio Plaza.

El día 3 de julio de 1961, la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, declaro Monumento Histórico Nacional el Campo de Carabobo.El 17 de diciembre de 1986, las áreas de terreno circundante del Campo de Carabobo, con una superficie aproximada de 3041 hectáreas, fueron declaradas Zona Protectora del Sitio de Patrimonio Histórico Campo de Carabobo.



FOTOS

vegetacion del campo de carabobo tumba en honor al soldado desconocido en el campo de carabobo detalle bajo del arco del triunfo en el campo de carabobo detalle del arco del arco del trinfo en el campo de carabobo detalle de la parte alta del arco del trinfu en el campo de carabobo
Altar de la Patria en el campo de carabobo detalle del altar de la patria del campo de carabobo monumento en el campo de carabobo altar de la patria del campo de carabobo






LA BATALLA DE CARABOBO

La Batalla que llevo a la independencia de Venezuela


Quizás uno de los acontecimientos históricos más importantes de Venezuela es sin duda alguna la "Batalla de Carabobo, esta acción bélica librada cerca de la ciudad de Valencia, el 24 de junio de 1821, entre el ejército realista a cargo del mariscal de campo Miguel de la Torre y el republicano comandado por el general en jefe Simón Bolívar. La victoria lograda por este último, resultó decisiva para la liberación de Caracas y el territorio venezolano, hecho que se logrará de manera definitiva en 1823 con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y la toma de las fortalezas de Puerto Cabello.


Antecedentes:


Los antecedentes que dieron como resultado esta batalla se iniciaron cuando el Libertador Simón Bolívar, en Angostura, planificó la campaña que dirigiria contra Nueva Granada con el fin de liberarla.Terminada esta campaña, el Libertador entrega el gobierno a Santander y regresa a Angostura. Allí propone al Congreso la creación de una sola República con el nombre de Gran Colombia. El 17 de diciembre de 1819 se hacía realidad este sueño y esta aspiración de Bolívar al dictaminar al Congreso su creación.

1820 es una época de trascendentes acontecimientos. el Libertador Simón Bolívar, con la cooperación del general Antonio José de Sucre y de otros oficiales de su Estado Mayor, había empezado a planificar esta campaña, pero los hechos que se suscitaron en España a raíz de la Revolución Liberal auspiciada por Riego y Quiroga, impidieron la llegada de la más grande expedición realista que vendría a estas tierras, dispuesta a acabar definitivamente con el movimiento independentista que aquí se llevaba a cabo. Esta situación produjo un gran movimiento diplomático por parte del gobierno español en la búsqueda de un entendimiento con los patriotas, que dio como resultado la firma de un tratado que suspendía hostilidades entre ambos bandos.

A partir de febrero de 1821, se empezaron a deteriorar aquellos tratados, a raíz de la incorporación de Maracaibo, desde enero, a la República; y el plan de campaña fue reactivado en el Estado Mayor General republicano. Al no producirse un acuerdo entre el jefe español Miguel de la Torre y el Libertador sobre el destino de Maracaibo (que el primero pretendía que fuese devuelto a las autoridades realistas) el armisticio fue denunciado antes de expirar, y las operaciones militares debían reiniciarse a fines de abril de 1821.

El plan estratégico de Bolívar consistía en concentrar en Araure o en San Carlos a los ejércitos de occidente y del llano y avanzar con esta fuerza unida bajo sus órdenes contra la Torre, al mismo tiempo que el general José Francisco Bermúdez marchaba hacia Caracas desde el oriente. Mientras se cumplía el plazo estipulado para la terminación del armisticio, el general Manuel Cedeño, al frente de sus jinetes, recorría los llanos de Casanare, Apure y Barinas para recoger ganado destinado a la subsistencia del ejército. En los últimos días de abril las divisiones republicanas se pusieron en movimiento hacia sus objetivos. Los cuerpos de la guardia, bajo las órdenes directas de Bolívar, avanzan desde Barinas y Trujillo; un destacamento de la vanguardia al mando del coronel Juan Gómez, se dirige hacia Guanare y bate el 28 de abril a las fuerzas de observación realistas acantonadas en las inmediaciones de Boconó de Barinas. El coronel José de la Cruz Carrillo se dirige a El Tocuyo, en vía hacia Nirgua, para intentar ocupar a San Felipe y amenazar a la guarnición española de Valencia. El coronel Remigio Ramos, que acaba apenas de abandonar las filas realistas para incorporarse a las de la República, actúa en los llanos barineses. Desde Maracaibo, las fuerzas que manda el general Rafael Urdaneta marchan a libertar a Coro, para luego, por Barquisimeto, incorporarse al grueso del ejército

El mismo día 28 de abril el general Bermúdez emprende la ofensiva hacia Caracas desde Barcelona, y el 1 de mayo cruza al río Unare obligando a retroceder a los destacamentos realistas allí apostados. Entre tanto, en la isla Margarita el general Juan Bautista Arismendi apresta un contingente para cooperar con Bermúdez mediante un desembarco en la costa por la zona de Curiepe. En el alto llano, la caballería del general Pedro Zaraza vigila y hostiliza la división del brigadier Francisco Tomás Morales, acantonada en Calabozo. A comienzos de mayo el general José Antonio Páez se pone en movimiento desde Achaguas, con batallones de infantería y escuadrones de lanceros, conduciendo unos 2.000 caballos de reserva y 4.000 reses para todo el ejército. El 8 de mayo, Bermúdez bate en El Guapo al batallón español Hostalrich, que se retira ordenadamente. El 9, las fuerzas de Urdaneta, a quien se ha unido con su columna el coronel Justo Briceño, ocupan el pueblo de Mitare, en marcha hacia Coro. En el sur, el día 10, el general Páez cruza el río Apure por el paso Enriquero. Más al norte, el coronel Cruz Carrillo avanza ya hacia El Tocuyo, mientras que al oriente de Caracas las fuerzas de Bermúdez descansan esa noche en Panaquire. El día 11 la división de Urdaneta liberta la ciudad de Coro.

El 12, Bermúdez vence en Guatire a 2 batallones realistas, y prosigue su ofensiva hacia Caracas, que liberta el día 14. Entre tanto, en la región centro-occidental, los dragones de la guardia del Libertador, al mando del coronel Ambrosio Plaza, para quien Bolívar ha pedido ya al Congreso el ascenso a general, han entrado en Guanare el día 13. Después de haber restablecido el sistema republicano en Caracas, Bermúdez, el 18 de mayo, abre operaciones hacia los valles de Aragua. Ese mismo día, el ejército que manda en persona Bolívar entra en Ospino, obligando a los realistas que lo ocupaban a retirarse hacia Araure. El 19, Cruz Carrillo entra en El Tocuyo, y despacha al coronel Reyes Vargas hacia San Felipe. El 20, Bermúdez se enfrenta en El Consejo al coronel español Ramón Correa, a quien derrota, libertando luego a La Victoria. Al recibir la Torre la noticia de la toma de Caracas por Bermúdez, decide replegar su ejército desde Araure hacia San Carlos, y ordena a Morales que marche de Calabozo a Caracas para enfrentarse con Bermúdez, al mismo tiempo que envía a uno de sus mejores batallones a los valles de Aragua para reforzar a Correa. Bermúdez se retira ante la superioridad numérica de los realistas y después de haber intentado detenerlos en un combate de montaña en la zona de Las Lajas, ha de abandonar Caracas el 26 de mayo junto con el vicepresidente del departamento de Venezuela, general Carlos Soublette. Pero la diversión militar de Bermúdez, planeada con mucha anterioridad por el Libertador, ha cumplido su objetivo: la Torre se ha retirado, ha dividido sus fuerzas y ha tenido que abandonar el alto llano guariqueño. El territorio dominado por el ejército español se reduce más y más.

La retirada de la Torre de Araure y la de Morales de Calabozo, facilitan la maniobra de concentración de las fuerzas republicanas prevista por Bolívar. Éste entra en Araure el 30 de mayo, y avanza hacia San Carlos, que ocupa el 2 de junio sin combatir, pues los realistas lo evacuan poco antes de su entrada. El Libertador fija San Carlos como el lugar definitivo de concentración de sus fuerzas. Allí llega Páez con su caballería el 7 de junio, y el 11 entra su infantería. Dos días después, el 13, la división de Urdaneta liberta a Barquisimeto. Durante esos días Reyes Vargas ha sido rechazado en San Felipe por los españoles, y Carrillo acude a reforzarlo el 14 de junio. La Torre ha reunido sus tropas en la sabana de Carabobo, incluyendo la caballería de Morales, que ha marchado desde Caracas a reunirse con el general en jefe español. Pero ante la diversión de Cruz Carrillo hacia el Yaracuy, la Torre envía contra él al coronel Juan Tello con 2 batallones, desmembrando así aún más al ejército que puede oponer a Bolívar. El Libertador sabe ya que la batalla decisiva se va a dar en Carabobo. El 13 de junio, desde San Carlos, le ha escrito al vicepresidente de la República, Francisco de Paula Santander: "Espere en la victoria de Carabobo que vamos a dar".

El 16 de junio llega a San Carlos la división del general Urdaneta, pero sin su jefe, que ha quedado enfermo en el camino y por esto no se hallará presente en la batalla. La concentración del ejército republicano de occidente (los Andes y Maracaibo) y del ejército del llano es ya un hecho. Mientras tanto, Bermúdez en la región de Barlovento, con Arismendi y sus margariteños que se le han unido, y Carrillo en el Yaracuy retienen alejados del teatro principal de operaciones a varios batallones realistas. En San Carlos Bolívar organiza a su ejército: vanguardia (Páez), centro (Cedeño), reserva (Plaza) y reanuda la ofensiva. El comandante José Laurencio Silva ocupa Tinaquillo el 19 de junio, tras batir a la guarnición realista. El 20, las fuerzas republicanas dejan atrás El Tinaco. El 23 el Libertador pasa revista a su ejército en la sabana de Taguanes.

LA BATALLA:


Previo al combate, Miguel de la Torre distribuyó sus fuerzas de manera tal que cubrieran por el oeste el camino de San Carlos, y por sur el de El Pao. La primera línea defensiva fue confiada a la Primera División dirigida por el teniente coronel Tomás García, la cual se organizó en tres batallones principales. El batallón del Valencey a cargo del teniente coronel Andrés Riesco, ocupó la parte sur del camino; a su derecha se situó el batallón ligero del Hostalrich comandado por el teniente coronel Francisco Illas, en columna de marcha detrás de las anteriores. Además de esto, dos piezas de artillería fueron colocadas en una pequeña altura, delante de la línea formada por Valancey y Barbastro. La Posición correspondiente a la vía de El Pao fue ocupada por la División de Vanguardia liderada por el brigadier Francisco Tomás Morales, quien contaba con dos batallones principales y uno de reserva. Primero tomó posiciones el batallón ligero del Infante, a cargo del teniente coronel Simón Sicilia; e inmediatamente detrás de esta unidad se situó el batallón ligero del Príncipe. La reserva quedó integrada por el segundo batallón del Burgos, bajo la jefatura del teniente coronel Joaquín Dalmar, quien disponía de cuatro regimientos de caballería. En cuanto al cuartel general, el mismo quedó establecido cerca del batallón Burgos.

El Libertador reorganizó el ejército republicano en tres divisiones. La primera a cargo de José Antonio Páez, y formada por los batallones Bravos de Apure (liderada por el teniente coronel Francisco Torres) y los Cazadores Británicos (al mando del coronel Thomas Ildeston Ferriar); además de 7 regimientos de caballería. La segunda, comandada por el general de división Manuel Cedeño, y constituida por los batallones Tiradores (dirigida por el teniente coronel Ludwig Flegel), y Vargas ( teniente coronel Antonio Gravete), a lo que se sumaba un escuadrón de caballería. La tercera, bajo las órdenes del coronel Ambrosio Plaza y constituida por 4 batallones. El de Rifles a cargo del teniente coronel Arturo Sandes, Granaderos al mando del coronel Francisco Paula Vélez, Vencedor de Boyacá dirigida por el coronel Juan Uslar y Anzoátegui, comandada por el coronel José M. Arguidegui; completado todo esto por un regimiento de caballería. Las fuerzas republicanas sumaban en total 6500 hombres.


A tempranas horas del 24 de junio, desde las alturas de Buenavista, el Libertador hizo un reconocimiento de la posición realista y llegó a la conclusión de que ésta era inexpugnable por el frente y por el sur. En consecuencia, ordenó que las divisiones modificaran su marcha por la izquierda y se dirigieran al flanco derecho realista, el cual estaba descubierto; es decir, Bolívar concibió una maniobra tendiente a desbordar el ala derecha enemiga, operación ejecutada por las divisiones de Páez y Cedeño, en tanto que la división Plaza seguía por el camino hacia el centro de la posición defensiva. Al darse cuenta la Torre de la maniobra de los republicanos, ordenó al batallón Burgos que marchase al norte a ocupar la altura hacia la cual se dirigían las divisiones de Bolívar. Al llegar el Burgos al área indicada, abrió fuego contra el batallón Bravos de Apure, cabeza de la primera división, el cual después de cruzar el riachuelo de Carabobo, trataba de escalar la pendiente que lo llevaría a la parte plana de la sabana. Tan violento fue el contraataque del Burgos, que el Bravos de Apure tuvo que replegarse por dos veces. La situación cambió cuando una unidad que lo seguía, el batallón Cazadores Británicos, se enfrentó al Burgos y lo obligó a retroceder. Por su parte, los batallones Infante y Hostalrich, entraron en auxilio del Burgos, pero reorganizado el Bravos de Apure, se unió al Cazadores Británicos para reanudar el ataque, ayudado por dos compañías del batallón Tiradores. Para detener el repliegue de las unidades realistas que había producido la operación patriota, Torre envió los batallones Príncipe, Barbastro e Infante, los que lograron sostener la línea de combate, pero sólo por breve tiempo, pues el grueso de la caballería de la primera división del ejército republicano entró por el norte de la sabana. Con el fin de hacer frente a este nuevo ataque, la Torre ordenó al regimiento Húsares de Fernando VII que cargase contra la caballería patriota, pero esta unidad se retiró después de disparar sus carabinas.

Finalmente, atacados de frente por la infantería y por la derecha por la caballería, los batallones realistas optaron por la retirada. Como último recurso, la Torre le ordenó al regimiento de los Lanceros del Rey que atacara a la caballería patriota, pero esta unidad no sólo desobedeció la orden, sino que huyó ante la embestida de las fuerzas republicanas. Al entrar la batalla en su fase final, los patriotas iniciaron una tenaz persecución del ejército español, la cual fue llevada a cabo hasta Valencia. De los 4.279 efectivos que participaron en la batalla de Carabobo, los realistas perdieron dos oficiales superiores, 120 subalternos y 2.786 soldados. El resto del ejército realista terminó refugiándose en Puerto Cabello.


Valencia es libertada de inmediato, y Caracas pocos días después. Puerto Cabello resistirá hasta fines de 1823, pero la causa de la monarquía española está definitivamente perdida en suelo venezolano.Según el parte patriota "Nuestra pérdida no es sino dolorosa, apenas 200 muertos y heridos " según palabras del propio Bolívar. Todos los historiadores coinciden en que debe haber sido mayor. En esta batalla murieron los jefes de la segunda y tercera división, Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, el jefe del Batallón británico, Ferrier y un gran número de sus oficiales y tropa, Pedro Camejo, (el célebre Negro primero)y Julián Mellado, jefe del Escuadrón de Dragones.Al terminar la acción, Páez recibe en el propio campo de batalla el mas alto rango en la milicia, el de General en Jefe, por su acción personal y la de su batallón las cuales fueron decisivas en esta victoria.



Creada el 13 de Febrero del 2008
Ultima actualización 17-04-2014

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